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Sevilla Este. Pablo García Casado

Imagen: Matías Miguel Clemente

El otro día encontré esto. Iba a sacar dinero del cajero automático y no pude dejar de pensar en el poemazo de Pablo García Casado. Imaginaba a un hombre arrodillado pidiendo clemencia y olvidando los restos de su amor propio ante el totem. Uno de los mejores libros que he podido leer en muchos años. Siento ser así de vehemente pero lo merece.




Sevilla Este

Es un hombre que camina solo por el barrio. Un martes por la mañana a la hora en que los demás trabajan. Que mira su teléfono móvil comprobando que funciona correctamente, que tiene suficiente batería y cobertura. Que todavía puede controlar la situación. Es un hombre a la espera de noticias, que ha salido de casa porque necesita pensar, pensar en algo. Su mujer lo mira desde el balcón con el niño en brazos, el camisón deja entrever los pechos caídos de la maternidad. Pechos una vez de brillantina, la locura de la sala de fiestas, todos esos hombres y sólo tú, con tu cara de pájaro. Ven aquí, voy a llevarte lejos de este infierno, tengo negocios. El mismo hombre que hoy se arrodilla en el cajero automático y que suplica entre lágrimas, perdónanos, Señor, perdónanos.



Pablo García Casado. Dinero. DVD Ediciones.