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El Peligro y el sueño. La escuela poética de Albacete.





Imagen:  El incendio. Matías Miguel Clemente. 

El llano está en llamas. Es una frase que, de un tiempo a esta parte, resulta recurrente en Albacete. La frase, que tiene como origen el título del famoso libro de cuentos de Juan Rulfo El llano en llamas, contiene una extraña y emocionante imagen. En este caso el llano "está" en llamas, es decir, el verbo actualiza la acción y la sitúa en un momento muy concreto en el tiempo. El llano está en llamas y no sabemos cuándo dejará de estarlo. Aprovechemos hasta las ascuas.

Mucha gente se pregunta qué está pasando en Albacete, sobre todo gente vinculada a la literatura, sin embargo la llama está alcanzando a muchas otras disciplinas, la música, la pintura, la escultura, la videocreación, etc. Sin embargo, hoy quiero traeros exclusivamente a este blog la literatura, es decir, la antología que con un criterio muy acertado, fruto del trabajo y las horas, ha realizado Andrés García Cerdán. Andrés despertó por la mañana y se dijo a sí mismo, delante del espejo, y con ese entusiasmo que le caracteriza: "Hay que hacer algo, y hay que hacerlo ahora." Y sin más, se puso manos a la obra, con la voluntad de las ballenas, que buscan el más cálido de los mares, y con la perseverancia y el ánimo del pájaro carpintero, que golpea y golpea finamente hasta crear su espacio.

La selección es absolutamente representativa. Varias generaciones de autores que han realizado la labor propia de la creación íntima, pero que, además, cada tanto, han apostado por unir sus fuerzas en la tarea del fomento de la poesía, ya sea a través de encuentros, antologías, jornadas o simples, pero no por eso menos solemnes, cervezas de terraza. Esto los hace además de enormes poetas, gigantes agitadores, que de vez en cuando, y sin saberlo, soltaban chispas de ese mechero de cuerda que es el libro de poemas. Y así, de ir quemando rastrojos se produjo el incendio.

                                                      


Los poetas incluidos en esta antología por orden de aparición son: Arturo Tendero, Rubén Martín Díaz, Javier Lorenzo Candel, Constantino Molina Monteagudo, Andrés García Cerdán, Antonio Rodríguez Jiménez, Mercedes Díaz Villarías, Ángel J. Aguilar Bañón, María Moreno Molina, León Molina Pantiga, Luis Martínez-Falero, Ana Martínez Castillo, Juan Carlos Gea, Vicente Cervera Salinas, David Sarrión Galdón, Julián Cañizares Mata, Matías M. Clemente, Miguel Úbeda, Lucía Plaza Díaz, Valentín Carcelén, Ángel Antonio Herrera, Frutos Soriano, Francisca Gata Amate, Pedro Gascón, Juan García Rodenas, Jaufré Rudel, Gracia Aguilar Almendros y Javier Temprado Blanquer.

Andrés García Cerdán ha sabido tomar la vena de la ciudad, palparla, sentir su golpeo, sincopado en ocasiones, y darle el ritmo que resulta de la emoción del encuentro, de la celebración de la amistad y del respeto por la letra. Sobre todo ha tomado el ritmo de la llama, que como todos sabemos, se alza y baila sobre el tocón, con un ritmo misterioso pero constante. La edición viene sostenida por la voces inapelables e irrefutables de autores y críticos de la talla de Antonio Gamoneda, Dionisia García, Antonio Lucas, Javier Lorenzo Candel, Pablo García Casado, Carmelo Guillén Acosta, Luis Bagué Quilez, Carlos Alcorta y Javier Sánchez Menéndez.

La gesta la ha culminado la editorial Celya, que magistralmente gestionada por Joan Gonper, ha creado una edición de aquellas que mezclan la novedad, el descubrimiento, y la estética del libro de consulta, que en definitiva, según mi modesta opinión, debe ser la finalidad de este volumen: un ejercicio de placer lector y un pantone de referencia para esta tierra y para este momento feliz.

Sean de Albacete, de Castilla-La Mancha, o de donde carajo quieran, no dejen de prestar atención a esta antología, en la que nombres que, refrendados algunos a través de premios como Adonáis, Ojo Crítico, Jaime Gil de Biedma, Arcipreste de Hita, Alfons el Magnànim, etc, coexisten con otros que han podido acceder a la publicación de sus libros en grandes editoriales como Visor, Hiperión, Pretextos, Isla de Siltolà, La Bella Varsovia, o felizmente autoeditados y ratificados, como en el otro caso, por su calidad poética.

Mi pálpito es que el poeta es el más longevo de los extranjeros, y este páramo, tan por hacer, es la mejor de las patrias para el forastero, el vacío perfecto.