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Trámites de separación

Imagen: Matías Miguel Clemente

Cuando dos partes inician un proceso de separación se abren dos caminos, eso es de perogrullo, sin embargo hay una parcela a la que no se le ha prestado demasiada atención, algo que va un poquito más allá de la metafísica, casi hace una parada en lo esotérico. Se trata del espacio real e irreal al mismo tiempo que queda, la parcela de energía que gracias a la inercia de los cuerpos anteriormente atraídos se libera. Este espacio ya antes existente pero concentrado bajo la pulsión de la atracción estalla precisamente por la fuerza contraria y va dejando por medio de ondas sinusoidales una mezcolanza de ruidos inaudibles y de imágenes invisibles. Toda la intensidad varía como es lógico, pero ¿ de qué depende esa intensidad? depende de la circunstancialidad y de la determinación de las partes. Estos campos energéticos existen en tanto que existen las energías. Pero la determinación hace que la explosión contraria sea más o menos agresiva.




No hay sólo andar, también silencio, en tu reloj,


que además ignora el caminar en círculo.


Así en su caja hay gato y hay ratón,


nacidos, se diría, el uno para el otro.


Tiemblan, escarban, yerran en qué día están,


mas su roer, enredos y trajín constantes


apenas se aprecian en un hogar del campo,


que suele cobijar cientos de seres vivos.


Allí en la razón cada hora se borra


y los rostros etéreos de los años perdidos


se escapan -más aún si se acerca el invierno,


que llena el zaguán de cabras, gallinas, carneros.



Joseph Brodsky, No vendrá el diluvio tras nosotros.

3 comentarios:

carahuevo dijo...

ay, amigo loquito, que te vas aun más lejos y se hace este proceso de separación aun más largo y difícil, y con un espacio real e irreal cada vez más diferente... aunque toda intensidad varie.
echame de menos en granada

cure of love dijo...

Si no hubiera estado allí cuando te hicieron la foto diría que eso que fumas lleva tropezones... Qué rayada de texto!

Qué ilu el coment que me has dejado!!!!

Carpe diem et noctem in Granadam (y hasta aquí el latín) y no dejes de ir a esos bares fetichistas y literarios que tanto te van a gustar. Besos

Ana dijo...

McConaughey, lo prometido es deuda. Un comentario en el blog "para que parezca que esto se mueve".
Ya se te echa de menos en el despacho, y eso que ni has llegado a Granada ni yo he vuelto al curro (los carnavales me dan unos días para reponerme)...el descenso de freakies empieza a ser preocupante por aquella zona...al final sólo voy a quedar yo...
Besos.